Como dijo alguien una vez: "No puedes ganarles a todos tu sólo". Pues esta es la situación en la que todo un país esta sólo ante un Gobierno timorato. Cada ciudadano se encuentra sólo y no puede hacer frente a la completa ineptitud del que quiere ayudar a todos a costa de unos pocos, y que esos todos no tengan nunca que devolver una contrapartida a aquellos que tenemos que soportar el peso de la estupidez del César..., llamado Z.
Estoy cansado de mentiras, de ser siempre el mismo, el mismo que tiene que cargar cada año, cada mes y día, con el llamado progresismo de pacotilla que ni siquiera ellos mismos se creen.
De cargar con la pesantez un año más de la congelación de salarios, del mío; de la subida de impuestos, del afán recaudatorio e indiscriminado de una administración caótica, del todo vale a costa de un euro, siempre los mismos. Y es que claro, tenemos que ser solidarios siempre los mismos. Forzados a ser solidarios, a tener una falsa solidaridad con unos pocos a costa de arruinarnos unos muchos.
Solidaridad, que palabra tan bonita cuando se emplea bien, con justicia, criterio, moralidad e igualdad, pero no es así. Que bella es la izquierda política en la teoría y que destructiva en la práctica. Todavía no se quieren enterar que el hombre no funciona así, y mucho menos la economía. La izquierda internacional fracasó en el año 1991. Es una opción fracasada. Es una idea arruinada; y todavía persiste gracias a la imperfección del hombre y de la sociedad. Y persistirá durante mucho tiempo, como un cancer que se cronifica; es la condena que tenemos que soportar de por vida las personas que han aceptado la cordura. No la manipulación y el engaño, aprovechandose del otro gran mal de la humanidad que es la ignorancia.
Siempre los mismos.
Estoy cansado de mentiras, de ser siempre el mismo, el mismo que tiene que cargar cada año, cada mes y día, con el llamado progresismo de pacotilla que ni siquiera ellos mismos se creen.
De cargar con la pesantez un año más de la congelación de salarios, del mío; de la subida de impuestos, del afán recaudatorio e indiscriminado de una administración caótica, del todo vale a costa de un euro, siempre los mismos. Y es que claro, tenemos que ser solidarios siempre los mismos. Forzados a ser solidarios, a tener una falsa solidaridad con unos pocos a costa de arruinarnos unos muchos.
Solidaridad, que palabra tan bonita cuando se emplea bien, con justicia, criterio, moralidad e igualdad, pero no es así. Que bella es la izquierda política en la teoría y que destructiva en la práctica. Todavía no se quieren enterar que el hombre no funciona así, y mucho menos la economía. La izquierda internacional fracasó en el año 1991. Es una opción fracasada. Es una idea arruinada; y todavía persiste gracias a la imperfección del hombre y de la sociedad. Y persistirá durante mucho tiempo, como un cancer que se cronifica; es la condena que tenemos que soportar de por vida las personas que han aceptado la cordura. No la manipulación y el engaño, aprovechandose del otro gran mal de la humanidad que es la ignorancia.
Siempre los mismos.

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